domingo, 30 de octubre de 2011

iwantu

And I will find a way to you if it kills me, if it kills me.
It might kill me...

jueves, 20 de octubre de 2011

"Addiction"

This photograph does express pretty much everything I feel towards art, particularly towards dancing. In this year and a half I've found this whole side of myself, a part of my soul wich is very different from everything I've ever been.
I have learnt so many things from so many people and each of them showed me differents ways of loving what I do.
I've been blown away by the feeling of being in scene and expressing through motion. It has become an ecstasy to my body.
Definitely dancing is a part of who I am now, a huge part, and it also is what I want to be tomorrow.



Esta foto es una toma de la pieza "Addiction" coreografeada por Mia Michaels y llevada a cabo por Kupono Aweau y Kayla Radomski en la quinta temporada del programa televisivo So You Think You Can Dance?

viernes, 7 de octubre de 2011

El roble-

Yo era consciente de mi extraña "habilidad", la superdesarrollada inutición que poseía y que me guiaba día a día. Sabía que iba más allá de la buena suerte, pues cada corazonada, por más irracional que pareciera, siempre terminaba por suceder. Sin embargo, yo ignoraba el hecho de que aquella ligeramente extraña cualidad que tan normal era para mí, algún día me transformaría en lo que algunos consideran un "fenónemo".
Desde niña había convivido con ello, cada día de mi vida, cada noche antes de dormir y cada mañana al despertar. Todas las semanas de todos los meses de todos los años, una corazonada tras otra. Presentimientos que con el tiempo llegué a dejar de percibir y que tienen completo control de mi cuerpo. Pues nací sin la constante necesidad humana de tomar decisiones, aunque las tomaba, no estaba en mí la decisión, sino en mi intuición.
¿Cómo se siente? De hecho es bastante más aburrido a todo aquello que se puedan imaginar, nada de visiones ni magia. Simplemente una sensación apenas perceptible, similar a lo que sentimos cuando nos enfrentamos a la extrema calma justo antes de una fuerte tormenta. Es sutil pero está. Eso fue lo que siempre sentí, algo tan leve que no llegaba a un cosquilleo, excepto la semana pasada.
Fue así que comencé a sospechar sobre mi identidad, pues jamás olvidaré lo que sentí aquella mañana. Era un martes, un día de temperatura y clima casi perfectos, nada fuera de lo normal. Durante todo el día sentí una ligera pesadumbre y un mal presentimiento que me obligó a salir de la casa a dar un paseo.
El sol rodeaba el prado otorgándole a la hierba un destellante brillo dorado, todo parecía ideal, sin embargo aquél presentimiento oscuro no se alejaba de mí. En mi ignorancia le otorgué aquellos retorcijones al examen de matemáticas del día siguiente, nunca imaginé lo que iba a suceder a continuación.
Todo en mí me decía que me alejara del enorme árbol marchito frente a mí, pero al mismo tiempo mi cuerpo avanzaba sólo hacia él. Era completamente diferente a la viva belleza de todo lo que existía en aquél prado. Un enorme roble marchito, sin hojas y con tres cuervos dispersos en sus ramas. Ellos me observaban. Nunca dejé de acercarme, como si existiera una fuerza que me succionara, lo cual comenzó a alarmarme.
Estaba a menos de dos metros del árbol, mi mano comenzaba a extenderse para acariciar su seca corteza grisácea. Las llemas de mi dedo lo rozaron y juro que jamás en mi vida experimenté un dolor como el que sentí al entrar en contacto con aquel roble. Un centenar de imágenes corrieron hacia mí, una vorágine que me golpeó en el estómago e impactó mis costillas. No podía respirar, no podía ver nada más que el rostro de mi padrastro y el accidente que lo llevaría a la muerte.
Mis ojos se abrieron, los tres cueros volaron tan alto que los perdí de vista entre las nubes. Puede parecer una locura, pero estoy segura que con ellos se llevaron las almas de los tres inocentes que murieron en aquél accidente automovilístico. Mi padrastro, su mejor amigo y el conductor de la motocicleta que impactó con su camioneta.
Mi primera premonición, el primer indicio de mi locura.

jueves, 6 de octubre de 2011

Hurt

No te hacés una idea de lo que me duele tener que olvidarte, me duele en el alma estar obligada a dejarte ir. Saber que mañana nos vamos a cruzar en la calle y te voy a saludar con un simple beso en el cachete, como si fueras cualquier conocido, cuando en realidad vos y yo sabemos lo que supimos ser. Me duele que me olvides, que me superes, me asusta no saber como va a ser después. No verte, no tenerte, pero que de todas formas estés ahí. Sos mi fantasma y te amo tanto que no te quiero olvidar. Si sólo pudiera convencerte de que te quedes, de que yo te voy a dar más alegrías de las que nunca sentiste. Pero te entiendo, es difícil confiar y apostarle todo a algo tan poco seguro. Me encantaría no sentir esto por vos, pero al mismo tiempo no me arrepiento absolutamente de nada. Lo único que sé es que duele y que va a doler.

sábado, 1 de octubre de 2011

TheHouseOfCrazy

Las puertas de aquella casita no eran la entrada a un hogar sino el camino de acceso a un nuevo mundo, a un universo completamente diferente y único. Se trataba de un mundo del cual, estoy seguro, ninguno de ustedes escuchó hablar jamás... al menos fuera de sus sueños.
Paredes de cristal que dejaban ver un exterior irreal, distinto al que se veía desde afuera. Suelos con imágenes que transitaban por valles y que daban una irritante sensación de movimiento. Notas musicales que se movían suavemente por la habitación de entrada, provinientes del salón contiguo; una espaciosa habitación blanca con un diminuto piano negro ubicado en el centro. De él surgían inmensas y coloridas notas musicales que se acercaban a mí con movimientos ondulantes. Y así centenares de habitaciones más, unas dentro de otras, como un laberinto sin fin. Todo un universo dentro de lo que parecían ser cuatro bajas paredes.
Sin embargo, aunque parezca imposible, lo único que me llamó la atención fue un rostro. Era la única forma humana, o semi-humana, que pude encontrar en todo aquél universo. Adosada a una de las paredes de cristal, un rostro de piel transparente y ojos negros como la noche. Cabello dorado y ondulado que caía a los costados con delicadeza. Un rostro sin dudas hermoso pero tenebroso al mismo tiempo. Parecían las facciones de un ángel bañandose en las llamas como un demonio.

About me:

Mi foto
Montevideo, Uruguay
Soy una persona con mucha energía e imaginación. La danza y el teatro son mis pasiones y la escritura es una parte muy importante de mi vida. Mi familia y amigos son todo para mí.