sábado, 26 de noviembre de 2011

Humildes perfectos imperfectos.

Es muy fácil sentarse a buscarle defectos a las personas, más fácil aún es sentarse a señalárselos. Es realmente difícil hallar nuestros propios defectos, más difícil aún es reconocerlos, pero el verdadero desafío está en intentar cambiar. Son pocas las personas que son capaces de hacerlo, y son esas personas las que hacen que este mundo siga girando. Son las que representan, en mi humilde opinión, lo que es la perfección humana. Y digo humana porque la verdadera perfección ("ausencia total de defectos o errores") como ser es inalcanzable para los humanos. Es decir que la clase de personas que mencioné anteriormente son una representación del concepto de perfección dentro de las limitaciones que tiene el ser humano. Los errores y los defectos están, pero lo que también está (y en gran cantidad) es el deseo de mejorar esos defectos y de corregir los errores. Son personas dignas de admiración y considero que deberían ser el modelo a seguir de todo ser humano.
Sé que es imposible que cada individuo que compone a nuestra sociedad (refiriéndome a todo ser humano que habite en el planeta tierra) siga ese ejemplo. Pero me basta con tan sólo un único ser humano que al leer esto recapacite y decida unírsele a esta élite de "humildes perfectos imperfectos". Quizás uno sólo que lo comparta con unos pocos y que al compartirlo con otros pocos se conviertan en unos muchos seguidores de esta forma de ver el mundo. Pensándolo bien, me bastaría con que alguien leyera estas palabras... simplemente con lograr que alguien más las lea estaría aportando mi "granito de arena" para construir un mundo mejor.

2 comentarios:

  1. La perfección es un concepto relativo. Además, lo que para unos es oro, para otros es basura. Cada quien es como es. Sin embargo, me gusta tu enfoque de perfección humana. Sólo que el hombre es un ser tan complejo que los cambios significan, las más de las veces, un proceso muy difícil, de altísima exigencia energética. Nadie cambia por decreto. Todos tenemos demasiadas conexiones sinápticas adquiridas y endurecidas a través de experiencias que probablemente ni siquiera recordamos. Casi ningún aracnofóbico puede decir: "listo, a partir de mañana no le tengo miedo a las arañas". No. Necesita exposición a las situaciones, necesita equvocarse una y otra vez, necesita fracasar, y sólo entonces, con el tiempo y la voluntad, podrá deshacer todas las viejas conexiones mentales-emocionales y formar las nuevas, las que requiere el cambio. Pero eso no es fácil. Se necesita, como dije, mucha energía, en forma de voluntad principalmente.

    En lo personal, de lo único que soy partidario es de vivir. Nadie es mejor que nadie, nadie es más perfecto que otro.

    Hey, excelentes estas tres entradas recientes. De las mejores que te he leído. Felicitaciones. Un abrazo desde tierras caribeñas.

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  2. Es verdad eso! Un aracnofóbico perfecto sería aquél que busca superar la fobia y no aquél que la acepta y busca convivir con ella. Jajajaja "aracnofóbico perfecto" suena muy extraño!

    Muchísimas gracias, me alegro que te hayan gustado :) estoy re filosófica últimamente! Jajaja un saludo desde tierras no caribeñas :(

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Soy una persona con mucha energía e imaginación. La danza y el teatro son mis pasiones y la escritura es una parte muy importante de mi vida. Mi familia y amigos son todo para mí.