miércoles, 23 de mayo de 2012

Yes!

De seguro muchos de ustedes no sabrán que yo comencé a estudiar arquitectura en la universidad este año. Muchos tampoco sabrán que a principio de mayo abandoné los estudios. La mayoría reaccionará como muchos de mis conocidos "¿En serio dejaste la facultad?", "¿Estás loca? Es un año perdido" muchos otros pensarán "a mí también me pasó", "yo estuve mucho tiempo para encontrar mi vocación". Lo cierto es que no me costaba para nada, era cuestión de leer un par de libros y asistir a clases. El problema estaba en que el simple hecho de pensar en ir hasta allí me molestaba demasiado y no era esa sensación de estudiante de "maldición, no tengo ganas de madrugar", sino que era una verdadera molestia y realmente estaba perdiendo mi tiempo. La realidad es que no me gustaba para nada la orientación que elegí, es decir, sí me resulta interesante la historia del arte, el arte en sí. Ver y estudiar edificios no me desagrada en absoluto, pero no es algo que me apasione y mucho menos algo que quisiera hacer el resto de mi vida. Luego llegué a la conclusión de que estaría aproximadamente ocho años de mi vida estudiando algo que no me gusta para finalmente comenzar a trabajar en algo que... no me gusta. En resumen, mi futuro no sería tan feliz, o quizás sí pero sé que podría ser más feliz aún. Entonces llegué a la conclusión de que dejarlo ahora sería lo mejor para mí y para el bolsillo de mis padres que estaban invirtiendo en algo sin sentido. El problema en sí no es ese, el problema es que no sé qué es lo que quiero hacer. Los que hayan leído mi blog antes, habrán notado que mi mayor pasión en este mundo es la danza, pero claro, vivir de ella es demasiado complicado. Se necesita mucho talento, habilidad, estudio, y asumo que sería muy difícil para mí. Luego me puse a pensar en todas las cosas que me llaman la atención, todos los trabajos que disfrutaría al realizar... todos están relacionados al arte. Pues entonces la opción más obvia sería estudiar bellas artes, ir a la escuela de arte dramático o algo así... pero no. Me costó mucho, y lo escribo ahora porque lo acabo de comprender recién, darme cuenta de que lo que yo quiero hacer es algo que mueva a la gente. No me importa qué ni cómo, pero quiero dedicarme a algo que despierte emociones en las personas, que los lleve a reflexionar y a pensar, o quizás a reír y llorar sin siquiera pensar el por qué. Quiero hacerlos felices, angustiarlos, llevar emociones a ellos. El baile siempre fue una manera de hacerlo y es por eso que lo disfruto tanto, porque quiero hacer que los demás se sientan como yo me siento al ver algunas piezas de baile. También me gusta el cine, el arte en general, me gusta estudiar a la sociedad y observar a las personas, sus comportamientos, formas de pensar y reacciones. Disfruto de ayudar a otros, aunque ni siquiera les conozca y aunque no me interese ni me beneficie su bienestar. Y finalmente, amo escribir. Creo que es la forma más fácil de expresar mis sentimientos y emociones, de hacerlos llegar a otros y también de despertar los suyos propios. Me gustaría muchísimo ser escritora, demasiado.
Aún así sigo siendo realista y no abandonaré el estudio por completo, sino que iré por una carrera de técnica en administración de tres años a partir del año entrante, y un curso de administración y computación en lo que queda de este año. De esa forma podré conseguir un empleo decente y comenzar a financiarme mis propios estudios de danza y quien sabe, algo más...

2 comentarios:

  1. Bueno, Magui, el mayor de los éxitos con lo que decidas. Que yo agregue mucho a lo que has dicho aquí sería una irresponsabilidad de mi parte. Ya sabemos que desconozco todo lo que habría que conocer para dar una opinión siquiera útil. Sólo algunas cosas puntuales:

    * Un título es importantísimo. De lo que sea. Es un mundo voraz. El universo tiende a la uniformidad, a poner a todas las criaturas en la misma franja. Por eso, para la supervivencia (o al menos una supervivencia "digna", no digamos "cómoda") es importante destacar. Y un título universitario es una buena herramienta para destacar. De repente al final termina uno dedicándose a la cocina, y destacando como un gran chef, pero aún así, el título de astrofísico o de matemáticas aplicadas o de literatura latina es una gran ayuda para destacar.

    * Tenemos que invertir nuestras energías en las cosas que nos gustan. Pero este escenario no siempre es posible. Y no se puede llorar por ello. Lo importante es que, aún cuando no se pueda trabajar/estudiar lo que queremos en este momento, no renunciemos a la meta de dedicarnos a eso en un futuro, y luchar por la consecución de tal escenario.

    * Creo que tienes un pensamiento muy, muy lógico. Eso puede ser una bendición y una condena. Creo que tienes una parte emocional muy, muy fuerte. Otra bendición y otra condena. Cada una de estas partes, además, tira para su lado. Creo, muy humildemente, que el éxito profesional de Magui radicará en equilibrar esos dos rasgos.

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  2. Tienes mucha razón y soy consciente de ello, y por eso sé que debo continuar estudiando. Los títulos son muy importantes para poder avanzar e introducirse a un mundo laboral con muchas más opciones, no tan acotado.
    En cuanto a los gustos, no planeo dejarlo. El baile es mi pasión y así deba tomarlo como un simple hobby aún así no pienso dejar de hacerlo :)
    Y sobre lo último, de equilibrar esos dos rasgos, muy probablemente sea cierto. Y aunque no fuera así, si mi éxito en lo profesional no está ligado a eso, aún así llegar a un equilibrio me ayudaría en muchos aspectos de mi vida.
    Gracias por compartirme tu opinión, me interesa mucho leerla y siempre es útil :)

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Montevideo, Uruguay
Soy una persona con mucha energía e imaginación. La danza y el teatro son mis pasiones y la escritura es una parte muy importante de mi vida. Mi familia y amigos son todo para mí.